Más que una vitrina comercial, la Feria Púrpura se consolidó como un espacio de encuentro, apoyo y crecimiento entre mujeres; el pasado 9 de abril, en una jornada matinal, esta iniciativa reunió 53 emprendimientos liderados por mujeres, entre ellas estudiantes, docentes, administrativas e invitadas externas, destacando así el valor de la unión y el trabajo colectivo.
La diversidad de productos, que incluyó artesanías, repostería y mochilas tejidas 100 % a mano, reflejó no solo el talento, también la fuerza creativa femenina presente en la institución, evidenciando el papel protagónico de las jóvenes en la construcción de iniciativas propias.
El impacto de la feria fue evidente; varios emprendimientos lograron vender la totalidad de sus productos incluso una hora antes de finalizar, demostrando no solo el interés del público, sino también el respaldo real a estas iniciativas; así mismo, la alta asistencia de la comunidad académica, permitió que las emprendedoras no solo comercializaran, dieran a conocer sus marcas y fortalecieran su presencia en redes sociales.
Además, el espacio favoreció el networking entre las participantes, generando conexiones, alianzas y oportunidades que trascienden el evento, lo que reafirma que, cuando las mujeres se apoyan entre sí, se potencian sus proyectos y se amplían sus posibilidades de crecimiento.
Organizada por el área de Proyección Social, programa de Trabajo Social, en conjunto con el CIEM. En el marco del mes de la mujer, la Feria Púrpura reafirmó su propósito: promover la sororidad y el empoderamiento femenino como motores de transformación, haciendo un llamado claro a creer en el talento propio y a tejer redes de apoyo, construyendo, juntas, caminos de desarrollo y autonomía.